Un presupuesto que puedas entender

Describe la reforma que necesitas y revisa cada decisión con su alcance y sus condiciones.
Salón luminoso con escalera abierta y materiales cálidos

El coste depende de tu proyecto

Estado inicial

Lo que necesita el inmueble
Instalaciones, soportes y trabajos previos pueden cambiar el alcance incluso en viviendas de tamaño parecido.

Alcance de obra

Hasta dónde quieres intervenir
Una renovación de acabados y una redistribución con instalaciones nuevas requieren partidas diferentes.

Materiales y equipos

Qué eliges incorporar
Formatos, soluciones de montaje y equipamiento deben concretarse para comparar propuestas equivalentes.

Qué preparar para la primera valoración

01.

Ubicación y acceso

Indica la zona, la planta y las condiciones de entrada al inmueble.
02.

Medidas e imágenes

Aporta las medidas aproximadas y fotos de las zonas afectadas.
03.

Necesidades y prioridades

Explica qué quieres cambiar y qué elementos deseas conservar.
04.

Previsión de uso

Cuéntanos cuándo necesitas utilizar el espacio y cómo organizarás la obra.

Comparar precios exige comparar el mismo alcance

Busca partidas comprensibles, unidades y calidades identificadas. Revisa también qué suministros se incluyen, cómo se tratan los cambios y qué actuaciones quedan fuera.

Un importe por metro cuadrado sin esos datos puede ocultar diferencias relevantes entre propuestas. Por eso la valoración se ajusta después de revisar la vivienda.

Tres puntos que conviene revisar

Partidas y unidades

Identificar qué se mide y qué trabajo corresponde a cada concepto.

Suministros y decisiones

Comprobar qué materiales están elegidos y cuáles necesitan definirse.

Calendario y cambios

Acordar cómo se revisarán nuevas necesidades y sus efectos.

Damos el siguiente paso con información útil

Explícanos el tipo de inmueble, la reforma que tienes en mente y tus prioridades. Organizaremos la conversación desde esos datos.

Preguntas sobre el presupuesto

La superficie ayuda a situar la consulta, pero no describe el estado de las instalaciones, las demoliciones ni las calidades. Para valorar el proyecto hay que revisar esos datos y definir las partidas.

Deberían identificarse los trabajos, las unidades que se valoran, los materiales previstos y las condiciones del alcance. También conviene aclarar los suministros excluidos y el procedimiento para valorar cambios.

Puedes empezar con medidas aproximadas, fotografías y una descripción de las necesidades. La visita servirá para comprobar las medidas y los condicionantes antes de concretar la intervención.

Ordena las prioridades y distingue trabajos necesarios de mejoras opcionales. Comparar alternativas de materiales y mantener elementos en buen estado puede ayudar, siempre revisando su compatibilidad con el resto de la obra.

Pueden diferir en estado inicial, distribución, instalaciones, accesos y equipamiento. La comparación útil consiste en revisar partidas equivalentes y condiciones similares, además de la superficie.